BIENVENIDO/A
Mi nombre es Jorge Sandoval
Recién descubrí que tengo la habilidad para crear historias interesantes, mundos magníficos, y expresarme a través de personajes, por lo que estoy feliz y agradecido de tener la oportunidad de compartirlo con ustedes.
Actualmente me encuentro desarrollando una novela, pero a la par sigo creando diversas historias que poco a poco iré publicando.

ESCRITOS RECIENTES
Cae el Telón – Parte 2
VI. TU VIL ROMEO Después de haber estado por varias horas en una mala posición en el suelo, me levanté y me senté en el filo de la cama, viendo un zapato, con los ojos llorosos. Comencé a pensar que no era yo el que había estado mal. Me engañaba diciendo que ella no me había dado la comprensión que…
Cae el Telón – Parte 1
Me encontraba tranquilo y sin nada que hacer aquel sábado en el que el viento enfriaba los pórticos y los vidrios de las ventanas. Dentro hacía calor, y esa reconfortante calidez me produjo ganas de jugar videojuegos y tomar algo. «No es mala combinación, jefe», me dije. Opté por ir al refrigerador y tomar una bebida en cuya etiqueta se…
Mateo 6:34: Un Día a la Vez
Corrí hasta la calle principal de la privada mientras la lluvia azotaba la avenida. Me topé con el portón de acero galvanizado e intenté abrirlo con insistencia; en mi cabeza, golpeaba y estrujaba el metal exigiendo respuestas. Me apresuré a caminar por la calle Magnolia. El pelo se me pegaba a la piel como papel remojado y yo intentaba apartarlo…
SER GRIS
El primer encuentro que tuvieron fue en la fiesta de una amiga cercana a él, esa noche estuvo llena de sorpresas desde el momento en que se saludaron frente a un centro comercial con las luces completamente apagadas, al menos en lo que respecta al estacionamiento. Ambos se encontraban con atuendos de color negro, esto no reflejaba su personalidad, pero…
El Andén
Extendí mis manos hacia uno de los pasamanos que se encontraban a los costados del vagón y, justo cuando iba a abrazarlo con los dedos, resbalé ligeramente. Pensé en que, como en una novela romántica, al levantar la mirada estarías allí: sentada y perpleja en un asiento, porque hace tanto que no cruzábamos miradas. Y no es solo eso: desde…